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Higinio

Catedráticos (de Instituto)

Puede parecer que guardo resentimiento hacia tan nobles guardianes del saber y de su divulgación. Pues sí. Claro que lo guardo. Pero no es envidia (me daría vergüenza tener tanto morro). No. Es cabreo puro y duro.
Hubo una vez, acaso, necesidad de individuos así, preparados, distinguidos, vocacionales... y que daban auténtica vida a los Institutos de Enseñanza Media en que estaban. Investigaban desde su materia y sobre el terreno inmediato. Era una forma de acercar el saber a la gente al tiempo que se les hacía ver cómo su entorno era fuente de conocimiento a su vez, si se sabía interrogarlo. También es verdad que muchos de estos catedráticos, cuando pudieron, dieron el salto a la Universidad, porque era mayor su vocación investigadora que la docente (y mejor pagada).
Hubo otro tiempo en que para ser catedrático bastaba una oposición no necesariamente más complicada que la del “numerario” o “agregado”. Pero esa cualidad, la de catedrático, además de conllevar un prestigio (poco menos que el del Notario, si bien bastante peor pagado) tenía sobre todo una fución: dirigir el Seminario didáctico de su materia. Ahí empezó a estropearse todo: el catedrático era el amo, el dueño del corralito. Y aquí no iba necesariamente acompañdo de la vocación investigadora, sino de la de mando en plaza.
Estos catedráticos tenían un problema (y muchas ventajas), pero un problema serio: sólo había una cátedra por especialidad e instituto. Así que allí donde caían se podían pasar una eternidad. Jubilarse en los confines de la civilización. Pero dadas sus buenas relaciones con políticos y asociaciones más o menos gremiales, consiguieron en un ejercicio de trasvestismo, “ceder” su privilegio a cambio de poder moverse hacia los focos de civilización, léase las ciudades grandes. En su auxilio vino la LOGSE que les “redujo” a la “condición de catedrático”, conservando derechos, prebendas, prestigio, etc. Eso sí: se abría la puerta para que llegase a esa categoría/condición una nueva hornada de enseñantes.
Y aquí comenzó a estropearse todo. Como hace doscientos años cuando a la nobleza que perdía su influencia se le sumaron los “nuevos ricos” ennoblecidos no por su sangre, sino por sus méritos “burgueses”. Aquí fue buena ya: que en un mismo Departamento Didáctico hubiese ahora varios catedráticos, con “sangres diferentes” era mucho. Había que acabar con ese “coladero” para intrusos que disminuían día a día el “prestigio” de tan noble institución. ¡Joder!.
Y esos gritos silenciosos se mezclaron con los de “egebeización” de la enseñana secundaria, del “psicologismo” de la LOGSE, del deterioro del clima en las aulas, de la burricie en las humanidades, de... las ganas de volver a poner el catecismo en la cabeza de los alumnos (algunos, en algún tiempo lo pusimos hasta en el culo para cuando nos daban con la vara/goma de butano), etc. Y nació ANCABA Y el PP oyó esos gritos. Y se hizo la LOCE. Y volvió a resurgir la insigne figura del catedrático. Y... mecagondiós, ¿van a volver todos esos catedráticos, tengan la sangre que tengan, a ocupar cada uno una cátedra en cada instituto de cada pueblo, y dejar las plazas civilizadas de tropa para la tropa? Noooooooo. Hasta ahí podíamos llegar: el monte para las cabras...

Ciudadano

Otro término pervertido por el uso que hacen de él indocumentados o imbéciles de mala fe. El término nace y cobra su sentido en un contexto muy particular. No es, por otra parte, extensivo a ninguna otra situación a no ser violándolo.
Nace en la polis griega, donde ya ha desaparecido la organización tribal: condición número uno. En la tribu no hay ciudadanos, hay parientes y parentela. Eso supone un nivel civilizatorio de Estado: ese artefacto cultural que organiza la vida política de un colectivo de personas utilizando la coacción normativa y normalizada para mantener la supervivencia del grupo. Pero no es un Estado cualquiera, pues también lo había en Mesopotamia o en Egipto... y, sin embargo, no eran ciudadanos: eran súbditos. Se necesita ¡inexcusablemente! una segunda condición: que ese Estado salvaguarde (garantice) unos derechos políticos y civiles. Derechos que, parecen (sólo eso) otorgados por el Estado pero, en realidad, éste sólo es garante: son los propios individuos los que se otorgan esos derechos.
Así, sólo se es ciudadano de un marco jurídico-político con nivel de Estado; un Estado particular... como que debe partir del “demos”, para el “demos”, con el “demos”. Y, mientras no se den ambas condiciones no hay ciudadano.
Entonces ¿qué se es, si no?. Se es vecino, del poblado, del lugar. Esa es la condición que se consigue por establecerse en un territorio. No va a compañado de derechos (ni siquiera el de propiedad sobre el suelo que se pisa o habita). Pero la colectividad con la que se convive impone unas normas que, en el bien de todos, suponen derechos para todos: defensa mutua, garantía de disfrute de bienes existentes en el territorio de la “vecindad”, etc.
Se es “natural” de (o, lo que es lo mismo “de nación tal o cual”. No significa más que “haber nacido en”, lo que no da más derecho que el que el colectivo que rodea al individuo le quiere otorgar: el colectivo, no ninguna otra estructura jurídico-política (a no ser que se tenga por tal el reyezuelo, jefe o señor del lugar). Para conformar un derecho positivo en torno a ese fenómeno de “haber nacido en” se inventó el ius solis. Es un derecho previo a la civilización (aunque se mantenga retocado en ella). Ese derecho es el mismo que, en la Naturaleza, tiene el depredador sobre un territorio concreto: él y su prole. El término “de nación”, es equivalente a de nacionalidad que, modernamente, supone unos derechos que, en realidad, es el Estado (no la nación) quien los garantiza.
Se puede ser “súbdito de”. En este caso hay una estructura estatal, pero la existencia o no de derechos, su juricidad, no depende del Estado, sino de un otorgante que, graciosamente, concede a los individuos para tenerlos contentos, servirse de ellos, o lo que sea. Estamos hablando de Monarquías no parlamentarias, Dictaduras o Jefaturas de diverso tipo. Ahí no se es ciudadano... aunque haya sociedad que, evidentemente la hay.
Se puede ser “apátrida”, que también se dice “ciudadano del mundo”. Bueno... que se sepa, la ONU no es un Estado ni otorga derechos. De momento. Tampoco la UE (no se puede ser “ciudadano europeo”) aunque se acerca bastante: unos derechos iguales para todos... pero no hay un Estado: son los Estados miembros de la UE (con constitución europea o sin ella) los que otorgan y garantizan esos derechos.
Entonces ¿qué es eso de “ciudadano catalán, vasco, gallego.... Una perversión del lenguaje. Y una perversión intencionada. Algo así como la realidad y el deseo. Quiero, hago que es... y a ver qué sale. Una mentira más para la construcción de estaditos nacionales. Eso sí, cuando exista ese estadito, ya se tendrá el estatus de “ciudadano de....”.
Otra cosa es hasta donde podrá garantizar esos derechos que ahora se tienen como ciudadano español.
Y ¡qué cantidad de derechos!.

¿Qué queremos decir cuando decimos DIÁLOGO?

Las palabras sufren la erosión de los agentes abrasivos. Éstos son individuos malintencionados o indocumentados para usar el lenguaje en según qué contextos. A menudo poseen ambas cualidades.
Las palabras tienen significados que, a pesar de sus “bordes” difusos, mantienen un núcleo compartido por los hablantes. El problema es cuando desplazamos ese núcleo al borde y entonces lo difuso pasa a ser el significado central. Entonces, de difuso, pasa a confuso. Ocurre demasiado a menudo. Y en ello no tiene nada que ver la LOGSE. Ni siquiera el BUP. O, bueno, algo es posible que sí: al abandonar el latín y el griego y aplaudir la creatividad expresiva del adolescente que mantiene el mismo repertorio que cuando empezó la escuela, tenemos lo que buscamos.
Y sufrimos lo que tenemos. Periodistas por accidente, por enchufe, por palmito, por beca... por casualidad. Y políticos. Que, ríete de su oratoria. Ni Cicerón, ni Castelar. Ni los poetas.
En fin. A lo que íbamos. Diálogo. Dos que intercambian palabras. Sin embargo, hoy significa talante y, por tanto, una disposición a hablar. Lo que sea, el caso es hablar. Verborrea. Significa también que escuches lo que yo digo, porque yo sí tengo talante y, además digo lo correcto: verbigracia, el señor Ibarreche, que ofrece diálogo sin condiciones... salvo que se debe partir de su propuesta; y pide diálogo... para que se escuche y asienta su propuesta. Es discutible toda ella, cierto –lo asegura- pero es desde donde hay que partir. Eso sí que es diálogo. Quizás ha influido la historia frailuna que el PNV de cuando el diálogo era desde un púlpito alto y se sembraban verdades imperecederas, junto con amonestaciones al pueblo que siempre va a remolque... porque no sabe lo que tiene que querer.
Diálogo es lo que pide el señor Carod Rovira con su parlant s’entend la gent. No tiene en cuenta que el supuesto básico es que se ha de compartir código (incluido el genético en el modo de especie, al menos) y a la contraparte que defiende para dialogar aún hay mucho que decir sobre su taxonomía zoológica, pero igual no entran ni en homínidos. La duda está en que fabricar, claro que fabrican herramientas (de muerte) y poseen también un universo simbólico (el mito de la nación), pero ahí acaba todo: la capacidad craneana no va con el número de circunvoluciones cerebrales ni con las sinapsis necesarias para ser humanos.
Diálogo, en fin, se confunde con negociación. Y no son lo mismo. Éste presupone aquél, pero es otra cosa: es la disposición a ceder en cuanto el otro ceda o para que el otro ceda. La negociación presupone también inteligencia: el diálogo no necesariamente pues hasta el orate dialoga en cuanto que habla con un interlocutor aunque sean disparates. La negociación es habilidad en el intercambio e imaginación en la oferta para conseguir la meta.
Pero también el concepto de negociación se ha pervertido. ETA pide negociar. El gobierno también negociaría... su rendición. Pero hay un factor defintiivo: la estatura de los negociantes ha de ser equivalente. Y ETA se lo ha creído desde siempre: vanguardia del pueblo vasco y componente fundamental del MLV. ¡Hay que joderse con los argelinos estos! ¿Son los maquetos los pieds noirs de la Tierra Vasca (perdón, Euskalherría)? No. No tienen más talla que la del miserable, la del padrino de la mafia que vive de la extorsión. La finalidad del padrone también puede ser moralmente aceptable: mantener un statu quo de paternalismo social. Y eso se “dialoga” y “negocia” a tiros, claro está. Otros cogerán los beneficios. Y pedirán diálogo y, al final, perdón también.
No si el peso de la clerecía es aplastante. Que los reviente, como la cruz de Aránzazu que aplasta al cura en el inicio de El día de la Bestia. Una escena genial. ¡Adónde van a ir esos aficionados al cine de vísceras después de sus 800 balas! A la mierda tendrían que ir... después de pudrirse en la cárcel. ¿Diálogo? ...ya me sé el cuento.

Estamos sobre un polvorín...

La revelación de que cuatro desaprensivos pudieron asaltar un polvorín y llevarse decenas de kilos de explosivos deja a uno estupefacto. Un tontolculo necesitado de costo es capaz (de ahí lo de tontolculo) de tragarse el cuento que le relataron los marroquíes y, con chulería (lo que además de tontolculo, lo hace pelín hideputa) y “grandonismo” decir donde y cómo hacerse con el explosivo (por eso, además, tontoútil). ¡Increible!
Pero más lo es que no haya guardia ni reserva alguna en los polvorines. El explosivo se fabrica “por encargo” en una empresa burgalesa. Se supone que su transporte será “especializado” (aunque igual lo sirven por correo urgente y aparca la fugoneta delante del portal de casa). Pero... ¡nadie lo vigila cuando se almacena! Hay que joderse. Eso, desde luego, no lo sabía ETA que se iba a buscar el explosivo a Francia y asaltaba polvorines vigilados. ¿No va a haber alguna responsabilidad de empresarios, encargados de obra...? ¿No? Lo dicho: i-n-c-r-e-i-b-l-e.
Eso, en las minas. ¿Y en los múltiples lugares donde ahora mismo se está ejecutando ese “estado de obras permanente” que inició D. Paco? ¿Estará en las casetas metálicas al lado de las botas y equipos de agua de los trabajadores? No me extrañaría. Increible.
Eso sí, alguna ventaja tendría que tener: es tan fácil robar el explosivo que nadie tiene por qué preocuparse de borrar las huellas. Y eso facilitó la captura de... los más tontos de la cadena, porque los listos han alzado el vuelo. Algunos parece que han pasado por Villabona, donde contactaron por primera vez por el valentón que se ofreció a dar el explosivo para “una mina en el Atlas”. ¿Habrá ficha para seguirles la pista? Aunque, desde luego, la eficacia policial parece que es real. Increible.
Antes de empezar a recortar libertades –una de las primeras medidas “antiterroristas” en todo tiempo y lugar- habría que vigilar estrechamente los lugares foco de peligro para los atentados. Y exigir responsabilidad en ello. Y responsabilidades cuando no se es reponsabilidad. Increible.

El calentón pepero

La violada sociedad española dejó con las ganas al energúmeno que, con cara de cretino con bigote, venía abusando de ella varios años ya: desde que se sintió “tan hombre” cuando obtuvo la mayoría absoluta. Y lo hizo revolviéndose contra ese cenutrio que le mentía para seguir aprovechándose de su candidez.
Acoso y aún estrupro terminaron de forma abrupta, sin que se lo esperasen violador y adláteres. Y, claro, se “quedaron con las ganas”. Malos; muy malos son esos calentones. Ahora les asiste la necesidad de ducha fría para volver al estado normal. Y aunque deberían de estar acostumbrados a ello (una travesía del desierto de 13 años antes, con recalentones de repetición) los años de autoritarismo sobre la doncella les ha anulado el juicio y les ha aumentado el vicio.
Un ejemplo de esto es la berrea de los jóvenes peperos en la calle Génova. Gritos, como aquellos del 93 de “tongo, tongo” no se oyeron; ¡estaría bueno!: han convocado ellos las elecciones. Pero sí muchas tonterías acerca de la ilegitimidad de la victoria del PSOE.
Y un ejemplo de peor calaña aún (por quien lo firma y el volumen neuronal que se le supone) es la berrea de ¿La Razón? o del ABC, o El Mundo y, más aún, de ¿Libertad? Digital.com. El imbécil de la linterna se despacha a gusto: acaso lo de él no es la violación no consumada lo que le provoca el calentón, sino una piedra en el conducto que no le deja expulsar, tal es el furor que esgrime.
A lo que parece, el Apocalipsis en España (y en todo el mundo occidental) ha comenzado: un G. Albiac escribe el día 15 ya que Ganó Al Qaeda, adiós España. O el señor Zarzalejos que ya ve la instauración de la República Comunista en España.
No sé. Me parece que necesitarán bromuro además de ducha fría. Y que se confiesen y comulguen a ver si las bendiciones de la Iglesia hispana les ayuda a tranquilizarse. O, a lo peor, la Iglesia también se encuentra alterada y sus bendiciones no vienen directamente de dios. Así no pueden estar mucho tiempo, pobres: se les puede nublar el juicio en exceso. Aunque, bien pensado, ¡Que se les seque el seso: que se maten a pajas!

¡Fuera la(s) religión(es)!

Ocho días y ¡cuánto ha pasado! Tantas cosas como para llenar un mes. Por lo menos. La ceguera provocada por la religión –sobre todo, pero no sólo- nos ha arrebatado dos centenares largos de personas aquí, en este país; y decenas en otros lugares de este mundo que es la perfecta demostración de que ni hubo dios, ni lo hay, ni tendría posibilidad de existir salvo que fuese el mismo demonio tal y como la tradición cristiana lo pintó para anular mente y cuerpo a seres pensantes.
Actos religiosos –funerales, oraciones...- como rituales para homenajear a esas víctimas... de la propia religión. No. No me vale el remoquete de que “la religión es otra cosa”. La religión está detrás del ansia de matar al contrario. La religión exclusivista y celosa de LA VERDAD. Pues mecagüen la VERDAD, sea la que sea. Y maldigo (de decir mal, o sea todo lo que pueda mal sonar, mal doler y ...) al defensor de esa VERDAD: uno de los imbéciles detenidos por el atentado de Madrid tiene sus santos güevos de decir que sólo responde ante dios. ¡Y ante su putamadre!
¿Sirve de algo que los “fieles” salgan diciendo que “condenan los atentados”? ¿Hasta qué punto es creíble? ¿No es el primer paso para el “pero...” que mitiga la denuncia? ¿No es suficiente para reconocer que el “pietismo”, el “celo” del fiel es un peligro en potencia? Y, sin embargo, ¿no estamos asistiendo un día sí y otro también a declaraciones –sea la religión que sea- que fomentan y piden el regreso a la religión? Las declaraciones de los obispos españoles sobre la nueva era que se abre para recristianizar a la juventud española ¿no van por ahí? ¿No? ¡Ah! Ya: van porque como fieles serán luego postulantes... para mantener el privilegio corporativo de la Santa ... Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Santos, santos, santos, a gozar de un cielo tan limpio que deslumbra, y si no se puede mirar, mal se va a sentir. Por suerte, -de la que me felicito- igual no consiguen tan rápidamente esa recristianización. Loado sea el PSOE.
¿Recristianizar Iraq? ¡Hay que joderse! ¡Ateos, todos ateos! Liberar Iraq es hacerlos ateos. ¿No tiene bemoles la cosa de meterse en el avispero a contar las patas de las avispas? ¿Mártires o imbéciles? Y es que me temo que la tontería del Huntington acabe siendo verdad... aunque no lo sea ahora: la “profecía que se autocumple”. Entre cristianos “renacidos”... después de los excesos del alcohol; judíos del “pueblo elegido” y “dueño de la tierra de los filisteos” (nacidos para ser matados, claro, tanto por Josué, como por Sharon) y musulmanes incitados al goce de las huríes... tenemos un cóctel de cuidado.
Propuesta: la(s) religión(es) a la basura. Ni siquiera a los museos. A la basura. Reconversión de las iglesias, mezquitas y sinagogas: otra utilidad social que respete su valor artístico –si lo tiene, si no ¡para garajes! ¡Sensatos del mundo: uníos, la(s) religión(es) al muladar!. Y los clérigos, a la cárcel.

¿A qué llamamos “izquierda plural”?

Creo que como expiación por los excesos de quienes mezclaron comunismo con mesianismo y con fascismo (mezcla, no sustitución, porque algo había de todo), la izquierda asume un individualismo que ni es el “libertarismo” anarquizante, ni es el “humanismo” que algunos marxistas del XX propugnaron, verbigracia Gramsci.
No, no es el libertarismo aunque haya libertarios (de boquilla y con análisis poco rigurosos de su cacao mental) en esa izquierda de ritual de manifestódromos. Tampoco es la postura de quienes auspiciaban la emancipación individual al tiempo de la emancipación de clase. No. Es el confusionismo.
Un confusionismo que tampoco tiene raíces “clásicas”. El confusionismo nace por la asumpción acrítica de cualquier discurso “antisistema”. Es la regla de “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. Y eso no es la creación gramsciana del “bloque hegemónico”. ¡Qué va!. Es apuntarse a un bombardeo. A veces, por desgracia, apuntarse al bombardeo con tal de tocar poder. Tampoco pido el “purismo” de Pablo Iglesias. Y la UHP tampoco fue lo que se dice que fue. Es difícil el asunto. Pero merece que se tome en serio.
Todo discurso antisistema no es, per se, un discurso aceptable: no es lo mismo un análisis certero de la realidad que un análisis “arbitrista”. Eso supone que no vale cualquier cantamañanas para proponer la praxis. Y supone que hay que tener muy claro quién tengo al lado en la barricada: ni yo he de ser carne de cañón de otro, ni yo puedo hacer “bulto” para él. El camino es largo y los errores luego se pagan. Porque, aunque desde la izquierda apelamos continuamente a la memoria parece como si ésta a veces la perdiésemos también nosotros –no quiero creer que la “suspendamos” a drede.
La izquierda utópica (no la que pone la utopía como meta, sino la que vive en la “inopia” permanentemente y quiere el paraíso aquí y ahora) tiene una memoria selectiva o, quizás, no estudió suficiente Historia, o la leyó en fascículos y no acabó la colección. ¿A qué llama la izquierda “clásica” pueblo? ¿a la tribu? ¿a la clase asalariada? ¿son lo mismo? No jodamos las palabras.
Y esto tiene que ver con ese confusionismo: cualquier pelandrán “libera-pueblos” se reclama de izquierda porque
a) va contra el sistema;
b) es liberador-emancipador;
c) leyó el catecismo guevariano al revés y, además, no acabó de entender a Gunder Frank ni a Franz Fanon; le han convencido de que la identidad de un pueblo es su peculiaridad de “coros y danzas” además de la lengua anti-imperial.
d) es joven (de espíritu, al menos) y tiene que ser radical. No hace falta que pregunte a sus padres cómo lo pasaron, cómo lo vivieron, cómo actuaron y en qué circunstancias: él lo “interpreta” y basta.
Esto da lugar a eso que se llama “izquierda nacionalista”, una parte de la izquierda plural.
Hay otras izquierdas; pero están en esta, en la izquierda plural.
Continuará.

Lengua y derecho natural

El artículo debería titularse Nacionalista para decir tonterías, pero una persona a la que respeto como intelectual no aconseja estos excesos verbales (ni otros más bravos que me saldrían si no tuviese tres filtros puestos).
Ya hay mucho dicho sobre capacidad neuronal y defensa de la identidad tribal. Mucho. Pero todavía nos quedará por ver. Mismamente el sesudo discurso que se deja ver en la entrevista que hoy 6 de marzo de 2004 publica La Nueva España al candidato de un partido (o agrupación folklórica) Andecha Astur Germán Abad con el título La lengua propia es un derecho, y un derecho ni se negocia ni se pacta.
Suena con la rotundidad de las palabras del cura en sermón de Semana Santa: Jesús muere para salvarnos a todos. Petición de principio: la lengua de los asturianos es el asturiano. ¿Seguro? ¿Sólo es asturiano el que tiene por lengua materna el asturiano? ¿Cuántos asturianos hay entonces? Apostaría que ni siquiera tantos como votos va a sacar en estas elecciones.
Señor Abad (y lo digo sin coña, porque el apellido como la lengua se te imponen y punto) puede que usted sea más asturiano que yo (si lo dice, yo no se lo discutiré): yo simplemente vivo aquí desde hace 38 años (con la interrupción de un año que viví fuera de aquí, y mis cinco primeros años de vida). O sea: si me preguntan de donde soy, digo que de Asturias. Tampoco me importa ser o no asturiano: se me pide que contribuya con trabajo e impuestos en el lugar en que estoy avecindado. Lo hago. Ambas cosas. ¿Me puede usted pedir “ser asturiano”? ¿Qué derecho natural o positivo va a alegar usted?
Aún más. Y en sintonía con lo que otro luchador nacionaliego de pro: X.Ll. Arias decía días atrás: el asturiano va a desaparecer porque no hay una decidida acción política para su defensa. Se está pidiendo implícitamente una “inmersión lingüística” como me tocó vivir en otros lares. Decisión política que comenzaría por la “oficialidá”. IU incumplió su compromiso, dice usted, al llegar al poder “abandonando las señas de identidad de los asturianos”. Siendo oficial, tenemos ya un derecho ¿natural? y (entonces) positivo al que no tendría más remedio que someterme... para seguir viviendo aquí. Eso sí: la libertad ante todo; la libertad de largarme (no sería exilio porque no me echarían de “mi/su tierra”: me iría por no “integrarme”) no me sería negada.
Y es usted (y gente de su grupo, como aquella portavoz en Llanes que abogaba por un “artista de aquí” para hacer los “cubos de la memoria” –cito de una entrevista radiofónica hace ya tiempo-) quien va a repartir los “carnés de asturiano”. Desde luego, a quien hable asturiano. Pero ¿en qué se parece su bable del que mamé yo desde los cinco años? ¿Me va a venir con la milonga sentimental ( y que comparte un convecino mío que tuvo responsabilidades de gobierno, precisamente con ese intelectual que cité más arriba) de que ese asturiano –jamás bable, que se prodiga en plural- es puramente divino: tres en uno (como también un magnífico lubricante)?. Bailemos un vals...
Es una lástima que universitarios que han tenido posibilidades y acceso a la cultura, se hayan dejado embaucar (y embauquen, a su vez) por discursos “nada liberadores” más que de entelequias. O bien nos hemos quedado instalados en el XIX, o bien actuamos de mala fe: las gentes que necesitan liberarse es de otro tipo de opresión –siguen siendo clase, pero no tribu- “capital”, no la opresión de algo que les hace la vida más sencilla y llevadera, como es una lengua con la que comunicarse con más gente, que abre más posibilidades. ¿Es que sumergir –inmersión implica eso- a la gente en una neolengua va a dar trabajo a “educadores”? ¿Sí? Acabáramos, señores catedráticos, lingüísticas –de Lengua Española, habitualmente-, profesores de Lengua/Llingua... Ustedes tienen la vida resuelta. Busquen otra estrategia para que otros la puedan resolver sin exigirles un precio por la “liberación”. Sin promesas de paraíso aquí con cambiar la normativa de la lengua... u otras que busquen crear “corralitos” (en mi pueblo, diríamos currietchos: lo digo para que sepa de qué parte vengo). Saludos.

¿Qué votar? ¿A quién votar? (5)

Ya empezó la balacera. Bueno: ya había empezado mucho antes. ¡Para qué vamos a sujetarnos a la ley! ¿La diferencia sólo está en que se diga –o no- “vótame”? Valiente gilipollez. Lo cierto es que ningún ciudadano de a pie les puede denunciar por injurias, por estafa, por vulnerar el derecho a la información veraz, por fraude con dinero público...
Por ejemplo el Mari@net@ mirándome fijamente y diciendo eso de Avanzamos juntos. No necesito saber nada de su inclinación geométrica (triángulo y bisectriz, o circunferencia y centro) para cuidarme de que no me siga con los ojos. Situado en el “centroizquierda” del cartel, arroja esa mirada, que pretende ser seductora (¡joder!) pero que supone ya que yo estoy de acuerdo. Y eso no. No lo puedo demandar judicialmente por injuriarme de ese modo. Yo con él, y con lo que representa no voy a pañar billetes de 50. ¿Cómo iba a agacharme yo a recoger un billete si estos hideputas –no sólo él- te dan por el culo a la primera?
Pero también hay que tener huevos para dejarse fotografiar con cara de enemigo de Batman. Sí: el Jocker ese. Y es que ZP tiene al enemigo en casa. También es un cartel para denunciar. De acuerdo con el lema, pero ¿qué pinta ahí ZP? Concedo que él también se merezca otro gobierno, como yo y como tú que lees esto, pero ¿va a ser él el que lleve adelante ese otro gobierno?. No me jodas... Pero tampoco se le puede denunciar. ¿Alguien con corazón puede denunciar a Bambi por haberse quedado sin madre? Así que hay que aceptar el “chantaje emocional/electoral” por la cara.... de Jocker.
Y de los otros carteles, me quedo con la campaña de Chanel en las paradas del bus. ¡Ah! Y con la de Lise Charmel. Ya sé que son poco feministas, pero...
Sobre la denuncia por estafa estaría en que no cumplen lo que prometen (uno ya lo ha aceptado con resignación), y mienten cuando lo prometen “desinformándonos” sobre la realidad y lo que es posible cambiar de ella. Concedo que aquí también serían denunciables Chanel y Lise Charmel. Pero, coño, la realidad que afecta a la supervivencia es más seria que la del fraude papel/carne o ropita/etc. que muestran esas dos campañas publicitarias.
¿Y el dinero público? Cualquier asunto público se ofrece como campo para la campaña política. Con dinero de todos: lo de la Presidenta del Auxilio Social de Madrid -PASMAD- es un caso escandaloso, pero no va a la zaga cualquier otro de menor rango: desde la tri (y hasta cuatri) inauguración de una residencia de ancianos, a la primera (y única en mucho tiempo) piedra de tal o cual magna obra que va a cambiar la vida de las gentes del lugar. Eso sí: la carpita con la mesa, la empresa de catering, los pinchitos, el vino español, y el desplazamiento de una decena larga de cargos altos, bajos, cascos, rotos, gordos, delgados, etc. Y no señalo porque no tengo dedos para tantos.
Y es tanto lo que nos jugamos que, verdaderamente se lo toman como un juego. Aunque para ellos debería ser muy serio.
Ya sé que un consejo no pedido es pura petulancia, pero ¡No mires para ellos! Vota, luego, en conciencia. En la conciencia de que si siguen estos hideputas, nos limpian las neuronas.

¿Qué votar? ¿A quién votar? (4) Paquete Ingeniería de la Unidiversidad

Paquete Identidad Ulós?, en traducción al castellano, Identidad ¿dónde está? desde el bable oficialmente oficial e impunemente empujado a primer plano o ¿son las masas asturienes (así, con le e) las que puxen por él?.
El envoltorio, también colorista de narices (desde el fucsia al blanco, con todo el arcoiris: el rojo bastante disminuido en extensión, desde luego) deja entrever muchas cosas y ¡cagóntal! que merecerían mejor jefe de ventas.
En ese cachivache que vengo llamando Política Exterior es seguramente el que aparenta un mayor cuidado y sentido común: llamábase antes “antiimperialismo” aunque los fabricantes de la competencia lo llamaban “tercermundismo”. Bueno, que lo llamen como quieran: el juguete es, antes que nada, un canto al antibelicismo y por eso mismo merece la pena adquirirlo. Hay, sin embargo alguna “extensión” del juguete que sobra o parece chorra del todo: es esa que sirve para jugar a “pueblos unidos jamás serán vencidos”: la extensión parece que va necesariamente con el juguete (no sé si es para luego sustituir el producto por este nuevo o qué). Es ese juego que sacó la competencia hace más de siglo y medio: “lucha de los pueblos por alcanzar el nivel de Estado” (más o menos allá por 1848). Consta de un tablero con el mapa de Uropa y unas 300 fichas a las que en principio se les reconoce el mismo valor, pero una vez puestos a jugar resulta que hay categorías: unos son “históricos” y “oprimidos” y otros “recién salidos a la historia”. El juego es totalmente azaroso: las únicas normas son que se “escuche a todos”, “que participen todos” y que “no haya violencia entre ellos”. Aviso: en esta extensión parece que han trabajado laboratorios que, en apariencia vienen de aquella corriente que se llamó trotskista pero en realidad, fue el aparcamiento de numerosos anarquistas. Muy legítimo, pero téngase en cuenta que esos mismos laboratorios dieron en los 80 los brokers yuppies.
Los mejores cachivaches y que funcionan son los que tienen que ver con eso que llamaríamos Política Social siempre que se tuviese en cuenta la realidad (los pies en el suelo, vamos) y se sancionase duramente a los vagos, segundo y terceroportunistas que aprenden a vivir del cuento con bienes públicos. También funciona bien, muy bien, el cachivache de Política ecológica aunque debe atarse corto, muy corto a paleolíticos irredentos e insensatos que son capaces de hacer la revolución en cuestión de horas. Aquí, desde luego y aunque la prisa aprieta, hay que ser gradualista, pero aunque sepamos “vivir la contradicción” en algún momento hay que salir de ella: defender el carbón a ultranza y el fin de las emisiones de CO2, por ejemplo, requieren tiempo para solucionarlo, pero no para gastarlo en el doble mensaje según la audiencia.
Ese doble mensaje según audiencia (votante en elecciones sindicales o votante en elecciones parlamentarias) es la contradicción que hay que resolver y pronto. Porque las contradicciones que tumban al sistema no son, desde luego, las que tumban a una opción política que debería ser más seria.
Reconozco que la hipercrítica de quienes andamos/anduvimos por las cercanías de la fábrica de este paquete nos pierde. Pero nos pierde más el amor a la gaita y al tambor, y al pluralismo de los discursos múltiples porque se supone (mal) que todas las voces son igual. Y un jamón. El tontolculo que tiene toda la libertad y el respeto por su derecho a opinar, no puede ¡encima! pedir tener el mismo derecho a que su opinión se mantenga sin más. Se respeta al opinante y su derecho, no a su opinión (y yo aquí, lo reconozco, lo etiqueto de tontolculo a priori, pero es que....¡joder!)
La Política interior (por llamarla como hicimos en otros paquetes anteriores) tiene aspectos positivos, pero es, en general, propia de quien estudió el Tercero de Bup en época de huelgas indefinidas. Me explico: en ese curso se daba la Historia de España que (en el Bup ya eran profesores y textos muy diferentes de las Enciclopedias anteriores) casi nadie daba el programa entero. Y así, unos se quedaban en Pelayo, otros en los reinos de taifas, otros en la época imperial y alguno llegaba al XIX. Casi nadie al 36. Y no conocerlo y jugar con mecheros en el pajar es propio de imbéciles. Pues ese desconocimiento de algo que, convengamos en llamarlo España, lleva a “inventarla” continuamente por cualquier indocumentado que, además, pone etiquetas a los otros. Así hay “desmadrazados” que son capaces de hablar de Euskadi pensando que existió siempre (aún sin identificar pueblo, nación y territorio, que entonces ya, además de imbécil sería gilipollas) cuando existió sólo unos meses cuando la II República española y estos últimos 25 años. Lo que había antes eran territorios que lo mismo que se agregaban se desagregaban. También se inventan “sujetos políticos” para referéndums en una perversión del concepto “democracia”: además de pueblo (demos) es cratos (poder); y todo poder, sin norma sabemos en qué acaba. Y es que sin reglas no hay juego.
Parece que me alejo del paquete pero ¿se puede estar en un gobierno que rompe las reglas de juego y seguir defendiendo la democracia? ¿No es propio de indocumentados eso? ¿No es peligroso dar más respaldo a quién trabaja así? Aquí el más tonto hace encaje de bolillos: todos buscan “refrendarse” en cada consulta: el Carod, o el Trillo. Inicialmente Únicos también. Me da pena tener que dudarlo, pero con postulantes de un federalismo que ni saben lo que es ni qué significa temo que el juego se vendría abajo. Finalmente, y al igual que el paquete rosa del Podemos Si Oís Estohay muy poco sentido común y ningún discurso serio (por más que el contrario, el de los azules sea un discurso que huele a mierda seca y además lo imponen comol “el tema”) sobre la articulación del Estado. Y al peligro de dejar en manos de los azules (por abandono) el tema, se suma la ignorancia y el discurso Imposible Unificarlo de un federalismo igual/desigual, de pueblos-comunidades históricos/ahistóricos, que más que arcoiris (pues unido da el blanco) es una jaula de grillos imposible de “acordar” para crear una melodía atractiva.
¡Qué pena! ¡Qué buenos electores si oviesen buenos elegibles! O al menos, creíbles.

¿Qué votar? ¿A quién votar? (3) Paquete Sólo Oigas Esto

Paquete PSOE (Paquete Sin Orden Explícito, aunque los más optimistas llaman Pues Serio nO Es) para las elecciones del 2004.
El fabricante Ferraz SA, tiene filiales al menos en 17 puntos de España, aunque las fábricas más activas están en Extremadura (fabrica componentes que emiten ruido y sonidos disconrdantes), Andalucía (donde se fabrican los componentes paradójicos y contradictorios) y Castilla-La Mancha (de donde salen los mejores componentes centrotolerantes). En el último año han destacado también las fábricas de Madrid (componentes antiespeculación x alterespeculación) y Cataluña (componentes básicos para la estructura altre Espanya plural).
El paquete viene envuelto en un celofán descolorido aunque se aprecian matices del rojo claro al rosa pálido: el rojo sólo se nota bien en puntitos sin apenas relación; no constituyen un color plano. Es un paquete que se hizo frente a la competencia del fabricante que reseñamos el otro día, por eso los cachivaches que vienen en él se asemejan bastante aunque tengan un acabado, en principio bastante mejor. Otra cosa es cómo funcionarían. Veamos.
El juguete que llamaríamos Política Fiscal es acaso el que más desconfianza puede ofrecer. Este se hizo en el departamento de pues yo más encargado de responder a la competencia. Entre los componentes del juguete vienen rebajas de impuestos lo que permite enfrentar este juguete (en un juego del tipo “suicida”) a todos los de la colección Política Social. Por ejemplo los de más gasto en Educación, Ciencia, I+D, Inserción social, Vivienda, Vejez.... Es ésa una colección de juguetes muy atractiva y que cualquiera le gustaría tener consigo, pero el armatoste antes mencionado puede acabar con toda la colección. También hay que decir que, es en apariencia ese atractivo: otra cosa será verlos funcionar.
El paquete Política Económica no está nada claro que funcione porque los que apuestan por el paquete del Partido de la Pasta interferirán para que no funcione dado que es un juguete muy frágil y funciona “a distancia”, con un comando que hay que vigilar bien quien lo tiene en la mano.
Hay juguetes que pueden funcionar –y seguro que funcionarían- mejor. Por ejemplo Política Exterior. Y estoy seguro que funcionarían mejor en comparación con la del Partido Pollinos porque peor es imposible. Además este juguete no ha sido diseñado “a la contra” sino que sigue un modelo tradicional y de robustez constrastada.
Luego hay juguetes que son una novedad total y sin abrir el paquete no se puede aventurar nada: por ejemplo el “set” que se llama Política Interior donde hay artilugios como articulación del Estado cuyo diseño es demasiado complicado y se ve hasta en el exterior del juguete: un contraste fortísimo de materiales, colores y piezas: por ejemplo ese material novísimo que llaman “nación plurinacional”, del que las malas lenguas dicen que el laboratorio que lo patentó ya quebró al ofrecer el “código abierto” del mismo (parece que fue un laboratorio de Yugoslavia). Algún jacobino se atrevió, incluso, a decir que ese juguete está fabricado con productos tóxicos que deberían estar retirados del mercado ante el riesgo de que sea utilizado por mentecatos creídos en purezas de sangre o en la historicidad de las comunidades más históricas unas que otras. No obstante, el Partido Somos Otros Españoles insiste en tirar para adelante con el juguete fiándose del apoyo de Iremos Unidos, cuyo paquete veremos próximamente.
No voy a comentar más objetos del paquete PSOE porque no se ven bien al estar apilados de mala forma tras el envoltorio. Pero sí que diré una cosa: por el olor que expele el paquete Puta Podredumbre haríamos bien en –de no haber otra cosa o si las “encuestas” de cómo va el mercado revelan que pueda imponerse ese paquete podrido- reservar algún paquete “rosa”. Eso sí: que nos quede luego cara de votonto últil no es de descartar. Más bien es casi seguro. Mas, en situaciones tan difíciles como la actual, antes tonto que muerto.

¿Qué votar? ¿A quién votar? (2) El Paquete Popular

AVISO PREVIO: ESTA PÁGINA ES DE BROMA. TODOS LOS CALIFICATIVOS QUE PUEDAN PARECER OFENSIVOS, SON SÓLO UNA BROMA: LA BROMA DEL EURO.
Trillo, in memoriam
El programa/paquete del Partido Popular viene con un envoltorio de celofán azul, lo que hace visible buena parte de su interior. Personalmente, el color azul, aunque sea más claro que el de aquellas camisas nuevas que tú bordaste ayer me disgusta, me provoca repelús. Debe ser por los anuncios de limpieza y de cuerpos danone. Así que, empezando por la presentación ya me atrae más bien poco. El logo de la empresa, la verdad, es aún más repelente: vivo en una ciudad de la costa y estoy hasta los mismísimos de las gaviotas: deberían ser un animal a extinguir.Pero, vamos allá.
El paquete –más bien paquetón- tiene muchos objetos dentro. Veamos algunos. Hay un cachivache que se llama política fiscal. Aparentemente se ve que funciona, pero el sello me da un poco de desconfianza: es como cuando uno va a comprar un reloj y en vez de Lotus, es Lorus; y luego sólo te funciona unos días. O sea, de veinte duros. Parece que eso de “adelgazar” el sistema impositivo no encaja con los gastos que se van a hacer-se deben hacer-habría que hacer. Además, esa falsificación de marca es como cuando se vende una burra y el que gana es sólo el que vende; vamos, un fraude. Sé que soy raro: cuando avisan de una bajada de impuestos, miro rápidamente a ver quién se sonríe, y si es alguien que no cobra de nómina, me mosqueo. Sé que soy raro. Sí.
Otro cachivache que mete mucho ruido y pesa ladediós es un objeto que se llama política exterior. No me gusta nada lo estruendoso y mazacote que és. Tampoco la estampita que tiene en el frente: un careto de menina del XVII que, si se gira un poco –es un holograma- se torna en la cara de un cretino con bigote. Si se aplica el oído puede hasta oírse un murmullo que a veces parecen lamentos de muertos por bombas liberadoras, y a veces parecen manifestantes enfurecidos pidiendo explicaciones por algo. Es bastante estruendoso. Además, es tan raro y disforme el objeto que no reconozco en él nada parecido a objetos similares producidos los últimos 25 años: he notado que en vez del made in UE, viene el made in USA. Otra razón para desconfiar.
Hay también en el paquete un tarro que dice política ecológica con una sustancia viscosa, como galipote y que tiene pegadas (no se pueden despegar) unas monedas de euro que alegran un poco el tarro. Por lo demás, la decoración son unos “hilillos” como de plastilina apegados al tarro. Pero, la verdad, da asco siquiera que esté en el paquete. Con monedas y todo. Otro aparatejo apegado a ese tarro es como un alambique a franjas transparente y otras no, como ocultando algo; ese alambique lo que hace es pasar agua de un lado a otro pero no hace falta fijarse mucho para ver que no llega tanta como sale en origen: eso sí (y puede hacer interesante el objeto) van apareciendo algunas monedas de céntimo de euro en el segundo recipiente.
Otros objetos y que vienen en un blister, fácilmente reconocibles son excavadoras, locomotoras, tuneladoras, grúas... Vamos que cualquiera se puede montar un Estado de obras permanente (como aquello que decía el Miterrand antes de tocar poder: el golpe de estado permanente). Ese blister tiene un rótulo que dice Política económica & Fomento de Infraestructuras. No voy a negar que esos juguetitos me gustan: ¡es que haces unas pistas que luego los muñequitos van comodiós por ellas!. Pero echo en falta algo más... no sé, más... ¡consistente!. Para un rótulo así, política económica, creo que debería haber más fundamento: a veces cuando te pones a echar a andar un tren por donde antes pasaron las otras maquinitas, se abren agujeros, y tienes que empezar el juego otra vez. Además, cansa estar jugando siempre a lo mismo. Podrían, por ejemplo, meter algo más “tenológico”, por ejemplo “tamagochis” desmontables para que uno se entretenga en ver más posibilidades. Y es que pienso que no tardando mucho vamos a estar de carreteras hasta el moño. Eso sí, la mayoría de las que se van haciendo, por ahora, pues no están mal (agujeros y desprendimientos aparte). Finalmente, tengo que reseñar que con las maquinitas viene otro juego, parecido al Monopoly, con todas las ciudades españolas. Y también un fajo grande de papeletas para asistir a inauguraciones, con diferente color por si se va con autoridades centrales, regionales, comarcales, locales o si te lo montas tú cagándote en la madre que los parió...
Vienen en el paquetón también, unos libracos con bastantes signos religiosos en la portada. El fajo dice algo así como Política educativa. En ellos, mirando sólo el índice, encuentra uno cosas como LOCE y un montón de significados de esa palabra que remiten a otras tantas páginas: Ley y Orden en Casas de Enseñanza, o Lamer el Ojo del Culo de la Eclesia; o este otro: Lástima, Otro Catedrático ya Está mandando. Otra palabrota es Hecho Religioso y a continuación, 450 horas. O, también esto otro: Libertad de Enseñanza, que tiene un montonísimo de significados, por ejemplo: “en ciudades, saco pasta del Estado y de los padres y en pueblos no merece la pena”; “ideario del centro”; “cheque escolar”; “qué guay es la privada”; etc. El palabro más interesante es “Calidad de la Educación”, y sus signfiicados: “más (resultados en aprobados y genios) por menos (de todo)”; “yo invito (hago la Ley) y tú pagas (que para eso te transferí)”; etc.

Y, más cosas pero que no tengo espacio para ello aquí. Y además, coño, aburren y yo no quiero aburrir. Mañana, el paquetón del PSOE.

Lengua y territorio (4)

Las gentes que “mutan” en pueblo, como individuos tienen la cualidad humana de pensar. Y en ese ejercicio toman conciencia de la realidad que les rodea. O que les presentan/venden como que les rodea (en este caso la facultad de pensar es sustituida por la de creer).
La realidad inmediata del individuo, decíamos, es un territorio, la gente y una cultura que, contra lo que se pudiese pensar, es más amplia que la representación simbólica del presente: se prolonga hacia atrás en esa memoria colectiva que llamamos Historia. Un relato fabricado en el presente que se refiere e interpreta el pasado. Lo que, por otra parte, no le resta cientificidad, sólo credibilidad cuando el relato va unido a un proyecto social no compartido ampliamente.
Asumir esa cultura, si no toda, en gran parte (descontemos, claro está, la aportación generacional que no se corresponde con la propia generación del individuo) es formar parte del colectivo. Pero el colectivo exige más: que se defienda esa cultura. Y ese colectivo también delimita el ámbito espacial de la cultura (a veces, también el espacio temporal: hasta esta o aquella época). En esa delimitación se establece lo “políticamente correcto”: el estándar de la cultura patrimonial. Lo demás es heterodoxia, disolvente y peligroso o, simplemente, irrelevante.
El ámbito espacial coincide con la comunidad lingüística actual o pasada, real o figurada. Los filólogos abren brecha, que continúan antropólogos e historiadores. Rematan los etnólogos. En una fase última, entran también biólogos, zoólogos y botánicos. El territorio cultural es, ¡cómo no! un ecosistema en que todo es diferente de lo que hay al otro lado de la frontera... cultural. Especies animales y vegetales que generan razas singulares (caballos o gallinas asturianas o vascas, vacas... o gusanos o helechos) irrepetibles y tan sagradas como que son una muestra de la biodiversidad natural, o sea son VERDAD NATURAL. También son una muestra de ese hecho diferencial que, ¡lo que son las cosas! nos hace diferentes (y, entre nosotros, mejores). Esa diferencia, por otro lado, es la muestra de que LA HISTORIA UNIVERSAL, SE ESCRIBE COMO LOCAL. LocaliaTV, seguramente.
En la confusión, la frontera territorial que la comunidad labró (o le impusieron: en la larga historia de las gentes hay de todo...) pasa a ser frontera natural: si no son especies son, al menos, “variantes”, razas claramente diferenciadas. Y al ser algo natural, amigo, ya no hay apelación posible. Bueno, acaso con una ayudita de la divinidad (como ese pueblo elegido... para matar y ser matado en un movimiento pendular que, si su dios existe, es para apearlo de la inmortalidad a hostialimpia). Ayudita que sólo reondea lo que ya se dispuso que sea: este colectivo es único e irrepetible. Pero no porque cada individuo lo sea y, por tanto la suma de ellos ha de serlo también. No, no es el caso: el colectivo ya sabemos que es más que la suma de individuos. No: es irrepetible porque tiene una historia detrás que es irrepetible: nuestros mártires no son los vuestros. Es más: son mártires porque vosotros fuisteis sus verdugos...
Por eso, en aquellos relatos en los que el territorio está integrado en la cultura -la territorialidad- el peligro de hipóstasis de la comunidad es enorme: la tierra regada con sangre o la tierra de los antepasados... Es aquello de “defenderé la casa de mi padre...” de Gabriel Aresti ¿comunista antifranquista? ¿comunista abertzale? Ejem.
Todo lo anterior cabe en una expresión: a la pregunta de ¿de dónde eres?, quien esto suscribe siempre dijo “de Asturias”. Aquellos a quienes pregunté y luego me han demostrado una querencia territorial grande, me han respondido con el genitivo tal cual y el verbo ser en primera persona: soy (asturianu, galego, basco, catalá, andalú.... Tienen, además, una tendencia irrefrenable a exigir un pentecostés para todo el mundo, porque sin el reconocimiento expreso de su singularidad lingüística (lo que exigiría para todos un don de lenguas amén de la negación de un código lingüistico conocido y compartido por los interlocutores actuantes).
No sé quién puede tener razón en este pleito. Pero yo en la tierra, en Asturias (y estuve afuera, sentí la extrañeza de un lugar diferente) tengo lazos con las personas, con el suelo no. Y si las personas con quien estoy más o menos atado, están en otro lado, yo también voy a ese lado. La tierra da de comer y sirve para enterrar a los muertos. Es la base para caminar, pero también para especular con ella como suelo. No, no me “apega”.

¿Qué votar? ¿A quién votar? (1)

¿Qué votar? ¿A quién votar? Una democracia reducida al mercadeo de votos para ofrecer luego unas “cuotas de mercado” que suponen beneficios en puestos de poder a las empresas-partidos, ofrece pocos alicientes. Pero es la democracia realmente existente. Y participar es tanto un derecho (y cada vez quedan, quedarán menos) como una obligación ¿moral?. Vale. Oído cocina. Pero...
1.- El paquete que uno encuentra en este hipermercado de la política viene cerrado: el blister está tan bien embalado que no se puede separar el contenido. Y, a menudo, ni siquiera el envoltorio es transparente para ver el contenido, la calidad del mismo. Sólo te queda, luego aunque pronto, tirar a reciclar aquello que te sobra. Normalmente es el 80% del paquete. Pero la frustración al tener que tirar tanto del producto no se cura ni con el rebote de sentirte traicionado.
2.- El vendedor tiene permanentemente una sonrisa que captas forzada. Te obliga a sospechar de la sinceridad de su tarea y de la fiabilidad del producto que te vende. Sospecha que aumenta cuando ves que no encajan cosas: bajar impuestos y aumentar los gastos sociales ya no lo entiende nadie. Si, al menos, dijesen que les van a cortar los huevos a los gestores si se pasan y ofreciesen un ejemplo con los actuales al nivel administrativo que sea... Pero no: coches de lujo por aquí, subidas de sueldo por allí, mejoras de despachos por en medio...
3.- La campaña publicitaria de estos agentes comerciales es también de un asqueroso insufrible. Si digo que lo mío es lo mejor por esto y lo otro –y eso debería ser la campaña promocional del producto: lo que decía aquél de “programa, programa, programa”- y que no voy a entrar en descalificaciones, antes de acabar el spot publicitario, me estoy giñando en las falsedades del contrincante y denostando el producto del otro... tan envuelto e inconsistente como el mío. Y eso, que se pretendía acotar a 15 días, quedó que nada de nada: semanas y aún meses soportando ese acoso publicitario. Y, para mayor calamidad, viene acompañado de inauguraciones –como aquel general pantanero-, primeras piedras –pedradas deberían de caerles-, homenajes cientos... y dinero, mucho dinero para esa campaña. Hoy es noticia que el PP tiene muchos más donantes anónimos que el PSOE. Joder: eso es la noticia. Como si el hideputa que tiene pasta a sobrar no desease que el hipermercado del voto mantenga más productos de cagada de gaviota que de cualquier otro ganapán.
4.- Luego resulta que el mercado no es de “competencia perfecta”, no: es un oligopolio. Y eso, precisamente no es una ventaja para el consumidor. Reconozco que las economías de escala no admiten una competencia perfecta. Pero aquí las decenas de empresas empeñadas en ganar mercado, hacen pensar que sólo buscan un altavoz ocasional y rebañar unos euros por voto recibido. Por el contrario, las grandes empresas, tienen una oportunidad para ganar cuota de mercado real: si compra mi paquete le regalo... una pensión, un trabajo, una casa, la luna. Y, como es sabido, una campaña publicitaria a fuer de repetir el spot gana consistencia y realidad; es como eso de una mentira repetida, acaba siendo verdad. Tiempos aquellos de sinceridad (eso sí: semánticamente había un cuidado exquisito) de “puedo prometer y prometo...” pero que no implicaba más que la promesa. Ahora se dice claramente: “vamos a ...” y sustituyen el contar mentiras por lo que más regala los oídos del consumidor.

Continuará....

Lástima: hubo inauguración...

Lo dicho anteayer de LOS INAUGURADORES no es para felicitarse: un recurso ante la Junta Electoral Central ha servido para que en cuestión de minutos (al admitirse a trámite) se pudiese llevar a efecto el autobombo y festival... con dinero público. Efectivamente, en democracia las garantías jurídicas son un pilar fundamental. Los sinvergüenzas las utilizan para campar por sus gónadas.
El acto sirvió para que el ¿Segundón?, el número 2 por Madrid, entonase una canción de números y cantidades. Mucho se promociona últimamente y su voz, firme y grave, suena más que el silbido gallego que, monocorde y repetitivo, aparece cada vez más como MARI@NET@ del “cretino del bigote” & Cía.
También sirvió el acto para mostrar, una vez más, el desprecio que el subproducto de elefante en cacharrería y-responsable de un Ministerio manifiesta hacia el gobierno legítimo y constitucional que ejerce en Asturias. No es de recibo el descaro de alguien que quiere pasar a la Historia como político con sentido de Estado. En política, empujar a la ciénaga al contrincante tiene el riesgo de que al cambiar las tornas uno puede ahogarse sin remedio. Pero esto no se comprende por mentes formadas en lecturas de próceres como Posada Herrera (el “muñidor electoral” del XIX) o Cánovas del Castillo acostumbrados a mantenerse en el poder a base de marrullerías y chulería castiza.
El protagonista del acto, que pasea su desprecio con cara de asco a cargo del erario público ¿merece medallas? ¿Merece votos el partido que tolera esos desafueros? El votante de un partido de chulos ¿no asume responsabilidades con su voto? ¿No es chulería tabernaria también, la del votante que aplaude ese matonismo? Hubo un tiempo en que, para limpiar la honra del país había que echar al señor X del GAL, y de muchos otros desafueros. Pero a más de que no han limpiado nada, han ensuciado más. ¡¡¡Váyanse peperos sin-vergüenza!!!

Frenazo a las inauguraciones extemporáneas

Por fin algo de sensatez en alguna institución. Una Junta Electoral ha prohibido un ejemplo de la obscena manía de inaugurar lo hecho y lo por hacer (esas dichosas primeras piedras). Todavía no se han metido con el prometo que haré, pero algo es algo.
Resulta que esa prohibición, junto con otras que frenaron el autobombo del Sr. Zaplana son un alivio y un recuerdo de que la ley, cuando se cumple, hace que volvamos a pensar en el Estado de Derecho.
La desvegüenza con que algunos hombres públicos aspirantes a ser alabados por la Historia (en la historia, o sea en la realidad vivida, han sido soportados)han recibido medallas, trofeos, bandas... -como si hubiesen sido durante 100 años jugadores del R. Madrid y acumulasen tanta quincalla como este equipo- sólo es comparable a la estupidez con que otros a los que les han arreglado el camino hasta la puerta de casa se han arrastrado para que el tal prócer encontrase un hueco en su agenda, ante la avalancha de homenajes y se acercarse a una fartura a cargo del contribuyente.
Y es que ante astros tan refulgentes, la ceguera desemboca en estupidez y afecta hasta al habla: las babayadas que puede decir por minuto un lacayo y admirador al tiempo que cliente de estas estrellas de la política son directamente proporcionales al tamaño de su ojo ciego, el que se halla al final de la espalda. En Asturias tenemos en cargos edilicios tantos horadados que bien podrían constituir una cofradía a San Pantaleón Bajado. En Oriente (una autopista absurda para peregrinar de la playa al monte y al río truchero, con visita a la cueva/cuna.es), en Occidente (más autopista) y en el Centro (“fondos mineros”), en total unos 20 que podrían portear al santo y llevarlo por las nuevas rutas más o menos imperiales.
Especialmente se reitera el homenaje a uno de esos políticos/astros, subproducto y resultado del paseo de un elefante por una cacharrería –lo lleva en el nombre-. Hace poco pedía encarecidamente que se respetase su vida privada. Como hombre público es una tontería que diga eso, si bien es verdad que va a pasar pronto a la jubilación anticipada por la poca afición de la Botella. Pero ¿qué decir de cuando hace 8 años su vida privada afectó gravemente a la vida política de Asturias? ¿No fue su estado civil el que desató una crisis sin precedentes en el PP asturiano que, entonces estaba en el gobierno regionacional?
En fin: bienvenido sea el freno y bocado a estas alocadas cabalgaduras que son nuestros políticos.

¿Pero alguien puede votar al PP?

El cretino (y además, cenutrio) se niega a dar la cara ante sus votantes y muestra su enorme rostro ante el senado imperial. Habla de la lucha contra el terrorismo y (como su cretinismo no le da para más) ¡insiste en que esa lucha es un asunto de Estado!
Ergo él debe ser el Estado. Sí, algo debe llevar en las venas de ese autoritarismo que mamó y que vuelve a relamer todas las vacaciones estivales a la Quintanilla del Onésimo de las JONS.
Resulta que el cretino (y además, cenutrio) dice que la lucha contra el terrorismo es un asunto de Estado. Vale. Pues sí. Y como asunto de Estado debe ser consensuado. Pues vale. Pero... ¿No habíamos quedado que la guerra de Iraq era en el marco de la lucha contra el terrorismo? Entonces, ¿con quién consensuó –además de con la “botella”- el envite contra el terrorismo más mundial imaginable?
La palabrería pepera sólo debe ser inteligible (y asumible, pues) para imbéciles (o cretinos y, además cenutrios). Y es que lo indefendible debe reconocerse como fracaso y punto. El asunto Prestige,fue un fracaso. Punto. La guerra de Iraq, fue una metedura de pata. Punto. La gestión de la crisis nacionalista fue un fracaso. Punto. La reforma (en plural, mejor) fiscal fue un fracaso. Punto. (...) ¿O es que alguien pretende decirme que las bajadas de impuestos sin ir acompañadas de una bajada de la inflación me han dado un “saldo real” positivo? ¡Anda ya!. Lo que sé es que no soy alto ejecutivo extranjero para que me bajen 20 puntos en la tributación; ni siquiera los 2 puntos que me pudiesen bajar suponen la décima parte de lo que suponen para los realmente beneficiarios... curiosamente “propietarios de los medios de producción” (¡Jo! Suena trasnochado...). Además, bajar los impuestos (o quitarlos a los Ayuntamientos) se paga: los servicios públicos no tienen para financiarse.
Sí: en el tema económico -cuyo artífice tanto cacarea ahora que parece el gallo principal y no el secundario- tampoco todo son éxitos para glosar: se ha creado mucho empleo: récords en afiliados, en caída del desempleo, en... pero el trabajo de calidad ha ido desapareciendo, la productividad ha ido cayendo (entendida como mejora en la producción, no como resultados de las empresas “liberadas” de trabajadores) y las trabas a jóvenes y mujeres siguen existiendo.
Y, sí, todos agradecemos que las hipotecas hayan bajado. Como también ¿agradecemos? el efecto añadido: la subida en vertical del precio de las viviendas... ¿Quién se queda las ganancias?. Tu piso se ha revalorizado, pero pagarás las plusvalías... o te verás arruinado si desinfla la burbuja. Por medio, constructores (en Madrid consiguieron cambiar a favor del PP un gobierno, no lo olvides), especuladores de suelo (en Gijón, el PP estuvo en una milonga verde, donde había más aspirantes a pelotazo que ganaderos “expropiados”) o intermediarios de todo tipo. ¿De verdad te has creído que tienes algo? Hoy se ha sabido que cada españolito de más de un día de vida debe 18.000 euros. Sí, has visto bien: 3 millones de pesetas de las de antes. Más de la mitad de esos ciento y pico billones -BILLONES- de las antiguas pesetas se deben por hipotecas. Entonces ¿sí ha sido un éxito económico? ¿No tendrá que gestionar la catástrofe luego otro gobierno?. Recuerda que la UCD dejó la reconversión para el PSOE por no tener güevos a ello.
Hay que jodése....

Los discursos del cretino

Un cretino con bigote anda largando cretinadas por todos los foros en los que un dirigente político con reponsabilidades de gobierno tiene oportunidad y (a veces) obligación de pasar.
En el corazón del imperio, cual pulga en el lomo del elefante (el Partido Republicano está a la cabeza del imperio) se aplicó a hincar la mala leche que acompaña a su torpeza: contra la Europa "realmente existente", contra toda una tradición en política exterior del país al que representa (pero que se cree administrador único), contra Cuba (por el aplauso de los tiburones allí presentes), contra la vergüenza. Y a favor de la política nefasta del Imperio, de una lucha contra el terrorismo que azuza éste y lo practica “con sentido de estado”. Ese discurso en el Capitolio fue, más que empujar tras el elefante, lamer sus excrementos. Muy propio de un cretino.
Viene a Europa y asiste como figurón a un funeral. Suelta dos tonterías (mentirosas) y vuela allende los Pirineos a seguir diciendo cretinadas: hasta la Democracia Cristiana se va del Partido Popular Europeo donde tienen cargos y mandan el cretino del bigote y el neofascista de piel estirada, cantante ocasional e hideputa profesional.
Semana de gloria para el cretino, que anda despidiéndose en un largo adiós que resulta cargante para tanta insignificancia. ¿Saben cuánto caso le han hecho en el mismísimo imperio? Pues menos del 10% de los congresistas y senadores que podían hacerlo; un puñado de funcionarios de su país que si no iban podían quedarse sin puesto... y una reseña de 6 líneas en los dos periódicos más importantes, además de 26 líneas en otro de no tanta tirada. Eso sí: en su país, la prensa afecta habló de las 12, 21, 23 (yo no las conté) veces en que fue interrumpido por el auditorio. Y de que era el segundo de su país en hablar en tan descomunal foro; el número 89 de todo el mundo mundial, de toda la historia historiada. Ahí queda eso.
Pero de cretino no sale, aunque logró salir de su Va... natal. Y es que ser cretino no es una elección: es un fallo cromosómico que reduce la capacidad intelectiva por debajo de la normalidad.
¿Que por qué tal sujeto llegó a un cargo político semejante? Pues porque en ese país con el Cociente Intelectual de 70 se puede iniciar la carrera militar. ¿Que por qué llegó a tal tribuna? Porque en las actuales circunstancias históricas, con un emperador de neurona única (activada cuando se atraganta con galletitas) y algunos avispados detrás moviendo la marioneta, todo es posible.
Cheney estaba detrás del fulano que habló para el selecto auditorio. Cheney tiene numerosos negocios. El del bigote tiene morro. Morro tanto como para pagarse la despedida (personal) con el dinero del contribuyente de su país. Es como eso del "tonto del pueblo” que, a pesar de su desgracia, a veces tiene un poco de suerte y alguien dice: ¿Tonto? Es más listo que nadie: míralo...

¡Qué duro es ser "la" superpotencia!

La cabeza del imperio global no puede descansar un momento. Nobleza obliga. Viene esto a cuento por algunos giros que está tomando la política internacional muy recientemente. El Eje del Mal parece que se disuelve: Gadafi “se pasa ” a Occidente, acaso porque se retira y quiere dejar a su heredero un futuro más despejado; Irán se ablanda en el pulso por su programa nuclear; lo mismo que Corea; y el conflicto India/Paquistán que sí que puede hacernos temblar (Henry-Levi ve en Pakistán el mayor peligro para la seguridad mundial... porque otros lo vemos en Israel y él no quiere reconocer esta primacía. ¡Lógicamente!...) también entra en una fase nueva, de diálogo.
A todo esto, en Iraq, tras la caída de Sadam las cosas no han cambiado... o sí: los kurdos han sacado tajada (el control, de acuerdo con las multinacionales USA, del petróleo); los usakas controlan lo que les interesa (que no es la seguridad ni de Occidente ni de los iraquíes) y siguen las venganzas... Además, se inicia la retirada con el rabo entre las piernas de los “motivos” de la guerra: un tercio de los busca-armas-de-destrucción-masiva se vuelve porque no han encontrado nada... mientras que Powell reconoce abiertamente que la conexión del Iraq sadamita con Al Qaeda ni existía ni podía existir: es ahora cuando entró el único (y multiforme) arcángel maligno, tras la guerra de ocupación. Pocos réditos para una “detención” que, para mayor gloria y cachondeo, parece que fue mérito de otros...
Pero el caso es que ahora sale un quebradero de cabeza en el mismo hemisferio: Brasil “ficha” a los norteamericanos en reciprocidad a lo que hacen los norteamericanos a los brasileños que ingresan en EEUU; Argentina tiene su orgullo y no permite relaciones carnales sin más con EEUU; Fox cultiva el sentimiento antiyanqui incluso ahora que parece que el “bueno de Bush” condesciende con los “ilegales ” mexicanos... para ganar su voto en noviembre. En fin: ser líder no es grato. Aunque da ganancias.

Lengua y territorio (3)

Cuando tomamos estos tres elementos, cultura, gentes y espacio como un todo lo llamamos pueblo. Y le asignamos un adjetivo “determinante” que es quien, en realidad, lo “substantiviza” y (recalco) determina su significado: el pueblo...vasco, galego, catalán, español... Como este término, pueblo, ha sufrido un fuerte desgaste desde el romanticismo decimonónico (y el uso torticero que de él hicieron algunos marxismos y otros totalitarismos) hoy es “políticamente más correcto” decir sociedad. Pero ahí el salto semántico es demasiado grande y se precipita uno por simas desconocidas. No obstante, se admite cada vez más. Como el puenting.
Si aún le añadimos a ese todo un “proyecto político” aparece otro término nación. Y la ideología consiguiente (construcción racional de ese proyecto político) es el nacionalismo.
Casi tenemos la totalidad de conceptos que constituyen la urdimbre del nacionalismo. La trama la da el uso de la historia como Historia, es decir, como relato mítico de la memoria colectiva. Y es aquí donde se introducen conceptos como “dominación”, “explotación”, “libertad(es)”, “mártires” (héroes), etc. Y otros de cariz moral: buenos y malos, luchadores y colaboracionistas.
Muy recientemente en su contraofensiva internacional como respuesta a la “diplomacia” (de elefante en cacharrería en general) del PP, los herederos de Batasuna y proetarras, AuB, dan un ejemplo de esos usos del lenguaje: Compruébese como ejercicio recapitulatorio. También ahí aparece la lengua minorizada como recurso para aunar voluntades.